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La pandemia terminó de empobrecer a las mujeres

Las mujeres representan hasta el 70% de trabajadores en sectores sociales y sanitarios que atendieron en primera línea la crisis generada por el COVID-19, pero son el sector social en mayor desventaja y con los índices mas bajos de ingresos en América Latina. En esta entrada del Blog Bloom les contamos como pinta el panorama para las mujeres colombianas y latinoamericanas debido a la crisis sanitaria que estamos viviendo por COVID-19.

 

En Colombia las mujeres dedicaron el doble de tiempo al trabajo doméstico y a labores de cuidado no remuneradas.

 

Empecemos por las trabajadoras que atienden la primera línea en clínicas, hospitales y al cuidado de niñxs y adultos mayores: según pacto global, el 70% de las personas que trabajan en sectores sanitarios y sociales, son mujeres. Esto quiere decir que realizan el triple de trabajos de cuidado y esto es aún más grave si tenemos en cuenta que durante la pandemia, en Colombia las mujeres dedicaron el doble de tiempo al trabajo doméstico y a labores de cuidado no remuneradas. En promedio la ONU estima que las mujeres destinan 50.6 horas semanales a estos trabajos, esto significa que muchas de ellas tuvieron que renunciar a otros trabajos para cuidar a sus familias, lo que les impidió tener independencia económica e ingresos fijos para sus hogares.

 

 

Por otro lado, más del 52% de las mujeres trabajó o se vio en la necesidad de trabajar en empleos de baja productividad, temporales o informales, esto significó inestabilidad económica para ellas y sus hogares. En América Latina el panorama es aun mas desalentador, la Comisión Interamericana de Mujeres estima que el 82,2% de estas mujeres no están afiliadas a un sistema de pensiones o no están cotizando, por lo tanto, no van a tener una seguridad económica que les garantice una vejez digna.

 

Debido a la pandemia, sectores como el de las trabajadoras domesticas se vieron profundamente afectados, porque la mayoría perdieron su empleo y su fuente de ingresos. La ONU estima que en Colombia hasta un 94%, es decir, 647.000 mujeres de esta comunidad, no tuvo o tuvo en riesgo sus garantías laborales mínimas durante.

 

Solo la mitad de las mujeres participaron en el mercado laboral, ellas representaron el 53%, mientras que los hombres el 74%

 

Según ONU Mujeres, esto quiere decir que durante la pandemia solo la mitad de las mujeres participaron en el mercado laboral, ellas representaron el 53%, mientras que los hombres el 74%. Esto es preocupante porque la participación de las mujeres en la fuerza laboral disminuyo, los ingresos del país también disminuyeron, aumentó la desigualdad de género, con mujeres mucho más empobrecidas y es casi inminente la pobreza económica de los hogares donde las cabezas de hogar son mujeres.

 

Esto resulta en mujeres que enfrentan muchas dificultades para acceder a alimentos, educación y servicios de salud, especialmente si tienen que ver con derechos sexuales y reproductivos. Las consultas médicas por infecciones o afecciones menstruales disminuyeron en un 23%, aumentando el riesgo de complicaciones y hasta un 29% de mujeres no pudo acceder a servicios de salud para tratar infecciones vaginales.

 

Entonces, ¿Por qué si el 70% de la fuerza laboral que nos está ayudando a sobrepasar la crisis de la pandemia viene de las mujeres, son ellas las que ponen la cifra más alta de pobreza y desigualdad? Como sociedad ¿Qué podemos hacer para disminuir estas consecuencias en el acceso a la salud de niñas y mujeres?

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